Había una vez una señora pata que puso muchos huevos. Todos salieron del cascarón rapidamente, excepto uno, el patito feo.
Cuando por fín se rompió su cascarón el patito que salió de ese huevo era diferente a sus hermanitos. Era enorme.
Todos los demás patitos, excepto sus papás, se burlaban de su aspecto, pues era feo y torpe, ya que no nadaba ni caminaba como los demás.
El patito feo recorrió muchos sitios diferentes, donde los patitos también se reían de él. Pero, finalmente encontró una gran laguna donde nadaban aves majestuosas y bellas entre flores y plantas acuáticas de aromas dulces y colores variados.
Las aves de la laguna invitaron al patito a nadar y, a medida que se nadaba sus feas plumas se caían y cambiaban por plumas nuevas hasta que se convirtió en un hermoso cisne blanco.
¡Y colorín colorado el patito feo en un bello cisne se ha transformado!

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